Prometer hasta meter y después de metido, nada de lo prometido. 

Luis Javier Alonso

Todos los partidos de la arena política española, en periodo de elecciones hablan de gluten  y con sus más y sus menos, reconocen la necesidad de tomar medidas de cara a mejorar la calidad de vida de los celiacos. Pero una vez metido el voto en la urna, nadie termina de poner el cascabel al gato.

 

Estamos inmersos en una ruleta de promesas y compromisos, envueltos en una maraña de negociaciones para llegar a conseguir un gobierno que ponga rumbo a la nave del estado español. Los representantes de los partidos se entretienen con el juego de la silla, con todo su interés puesto en quién ocupará qué puesto de los del catálogo de las instituciones del estado.  Poco o nada se habla ya de programas, de compromisos adquiridos con los ciudadanos o de priorizar aquellos temas que son necesidades vitales para las personas, al margen de quien sea el que se lleve el gato al agua y termine con el llavero del Palacio de la Moncloa en el bolsillo.

 

Durante el periodo electoral, cuando los partidos despliegan sus muestrarios de promesas, ningún líder quiere dejar de lado nada que pudiera rascar un puñado de votos. Los grupos de interés, las asociaciones, los afectados de cualquier abuso y despropósito, los colectivos de damnificados, en la alegría, en las penas, en la salud, en la enfermedad.... Todos encuentran con facilidad hueco para sus reclamaciones y voceros oficiales que eleven a los cuatro vientos manifestaciones de apoyo y compromisos de actuación para solucionar sus problemáticas. Tal es el caso de los celiacos, un suculento nicho de votantes a los que hay que tratar de poner contentos y motivarles, "amor en tiempos de urnas" eso sí, con la fecha de caducidad puesta en el día después de las votaciones. 

 

Pero repasemos las propuestas que cada uno de estos grupos anunciaron durante las dos recientes campañas electorales. A ver si entre todos somos capaces de recordarles sus compromisos con el colectivo celiaco, que lleva demasiado tiempo callado, viendo pasar año tras año, gobierno tras gobierno, el carro vergonzante de las promesas incumplidas.

 

PARTIDO POPULAR

 

El Partido Popular propone evitar "la inequidad económica". Para ello se comprometen a diseñar las medidas necesarias para que la compra de alimentos aptos para celíacos, no supongan el sobrecoste que lleva a muchas familias con estos enfermos a hacer un sacrificio económico extraordinario, día a día, en algo tan básico y necesario como es su alimentación. Consideran que el diagnóstico precoz es fundamental y también, que es imprescindible reducir las desigualdades en el acceso a los alimentos para celíacos y a los productos de primera necesidad. Apuestan también por la formación de los propios afectados y del personal sanitario. Para ello, asumen el compromiso de fomentar la mejora de la formación de los facultativos para promover el diagnóstico y el seguimiento de esta enfermedad. Destacan la importancia de la difusión y conocimiento de la enfermedad celíaca, para que aquellos que la padecen y que habrán de convivir con ella a lo largo de toda su vida, tengan la orientación necesaria que les permita adaptar su enfermedad a los distintos ámbitos en los que se desenvuelven, personal, familiar y social.

 

 

PSOE

 

En Sanidad, el PSOE, propone “medidas capaces de asegurar un Sistema Nacional de Salud Sostenible, que sea público, universal, gratuito, equitativo y de calidad, con una misma cartera básica de servicios para toda la ciudadanía”. Los socialistas promoverán una nueva Ley General de Sanidad “para garantizar la universalidad de la Sanidad”, para ello, como ya han repetido insistentemente durante la legislatura del PP, derogarán el Real Decreto 16/2012. Este grupo propone que los celiacos tengan ayudas “para la adquisición de alimentos” y  que se potencien los "acuerdos con la industria alimentaria para incrementar la oferta y reducir los precios de dichos alimentos, especialmente para la infancia."

 

PODEMOS

 

La formación morada se fija como objetivo la aprobación de una Ley Celíaca basada en los siguientes principios:

 

  • Investigación, prevención, promoción y tratamiento relacionado con la enfermedad celíaca.
  • Creación y publicación de un listado de alimentos sin gluten, de gestión pública para evitar clientelismos y especulaciones.
  • Identificación de esos alimentos y de la publicidad que los da a conocer mediante un sello controlado por el Ministerio de Sanidad, en el que se especifique su origen completamente público.
  • Inclusión de la opción libre de gluten en todas las acciones del Gobierno destinadas al apoyo alimentario de la población.
  • Optimización de las estrategias de intervención socio-sanitaria para garantizar un diagnóstico y un tratamiento precoz de la enfermedad celíaca, así como un adecuado seguimiento del paciente.
  • Elaboración de una guía de buenas prácticas clínicas, publicada y distribuida entre los trabajadores sanitarios, que será revisada y actualizada anualmente
  • Incentivación y promoción de restaurantes, bares y panaderías para la elaboración y venta de alimentos libres de gluten.
  • Realización de controles periódicos para la detección de la celiaquía a niños.

 

CIUDADANOS

 

La formación naranja  informa en su programa electoral que sus actuaciones políticas relacionadas con el consumo tendrán prioritariamente en cuenta las necesidades de los colectivos de consumidores con necesidades específicas (alimenticias en los celiacos, de seguridad en los niños, etc.) y proponen mejorar el tratamiento fiscal sobre estos alimentos para las personas con necesidades alimenticias. 

 

 

Aunque los grupos políticos parece que coinciden en la necesidad de tomar meddias para mejorar la calidad de vida de los celiacos, el tema relacionado con el precio de los alimentos ha servido también como arma arrojadiza entre los representantes de algunos grupos políticos. El vicesecretario sectorial del PP, Javier Maroto, anunciaba en un acto electoral en  Vitoria que "con el PP los alimentos para las personas celíacas, que no pueden comer gluten, tendrán el mismo precio que los alimentos normales". Según Maroto, "esto será una noticia que alegre a ese medio millón de celiacos españoles”. Acto seguido espetaba un dardo al líder de Ciudadanos diciendo: “Habrá sin embargo un español al que se le estarán poniendo los pelos de punta. Y es Albert Rivera, porque lo que quiere es subir el precio del pan. A los celíacos y al resto". Asimismo recordaba a Rivera que “esa es una propuesta antisocial por la que el PP no va a pasar”.

 

Al margen de las pugnas dialécticas, poco afortunadas y carentes del más mínimo interés,  la realidad es que el mundo de los celiacos sigue necesitando que los responsables politicos se tomen en serio las demandas de un colectivo de cientos de miles de personas que  sufren día a día, además de las dolencias propias de su enfermedad, las que provoca la falta de un marco legal que les garantice la igualdad de derechos en un país que no puede permitir por más tiempo una injusticia social de tan grandes dimensiones.

 

Es momento de que aquellos que tengan la responsabilidad de gobernar o aquellos que hagan cuña en el gobierno, o en cualquiera de las instituciones de poder del nuevo arco parlamentario, no abandonen, una vez más, en el arca del olvido, las promesas y compromisos adquiridos con los celiacos a los que un día pidieron su voto para coger impulso al estrellato. 

    

                                                                                                                                                                                *Director de GenteSinGluten.TV

 

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